Confidencialidad, un deber indeclinable

por All-Safe / 7 de Noviembre de 2009

Recientemente se presentó un caso de irresponsabilidad por parte de ciertos negocios de entretenimiento, que puso en serio riesgo el respeto y la privacidad de muchos ciudadanos.

Confidencialidad un deber indeclinable El hecho sucedió en Cataluña, cuando funcionarios de la Agencia de Protección de Datos y agentes de la Generalitat indagaron acerca del abandono en la vía pública de numerosos archivos con los datos personales de cientos de personas las cuales solicitaron, por problemas emocionales, acceso restringido a la salas de juego.

Los documentos en cuestión, que fueron tirados en la calle de Urgell, incluían datos como el nombre, la clave DNI y la dirección personal de cientos de ludópatas en proceso de recuperación. Veamos a quien le corresponde la responsabilidad de este lamentable problema.

Irresponsable manejo

Fue personal del Bingo Urgell, quien depositó indebidamente el conjunto de archivos en la calle, luego de que les fuera cerrado el negocio. Los Mossos d’Esquadra, los agentes policiales de Cataluña, acudieron al lugar a instancias de una vecina del barrio. Posteriormente se levantó un acta que fue entregada a la la Dirección General de Juego y Espectáculos de la localidad, a fin de que se finquen responsabilidades sobre este penoso acontecimiento.

Lo que se necesita determinar es hasta qué grado se vulneró la Ley de Protección de Datos. Recordemos que en España los bingos deben solicitar referencias personales de sus visitantes, con el fin de comprobar si tienen la mayoría de edad o si se encuentran en un registro de acceso prohibido.

Obligación moral y legal

Sin embargo, una vez que los dueños de los bingos tienen en su poder dicha información, están obligados moral y legalmente a hacerse responsables por su secrecía y condiciones de confidencialidad. De acuerdo a una opinión emitida por un funcionario de la Agencia Catalana de Protección de Datos, el problema de los dueños del Bingo Urgell, fue que ante el cierre inminente del negocio, no destruyeron responsablemente los documentos con la información personal que tenían en su custodia.

La directora de la mencionada agencia, Esther Mitjans, hizo hincapié de que en el caso se presenta la agravante de que tales registros abandonados en la calle, expuestos a la vista de cualquiera, contenían datos de índole médica, lo cual aumenta la penalización correspondiente al delito, que podría ascender hasta los 300,000 euros. Los nuevos propietarios del sitio en donde estaba el Bingo Urgell, al montar un restaurante de comida china, encontraron los documentos, y por desconocimiento o por falta de civilidad, dejaron los archivos en la acera.

 
1728

Comentarios (No hay registros)
No existen comentarios para esta entrada

Agrega un comentario