La destrucción documental y la educación

por All-Safe / 26 de Octubre de 2009

Cada vez se hacen más complicados los retos que deben encarar las instituciones educativas de nuestro tiempo. No solo deben identificar lo más valioso de las sociedades actuales para promoverlo entre las nuevas generaciones, sino además, instruir a estas últimas con procedimientos de autocrítica que produzca que ese mismo bienestar tenga sea sostenido y creciente.

La destruccion documental y la educacion Sin embargo, esto no siempre es posible, puesto que las escuelas, colegios y academias se encuentran más ocupados en solventar sus necesidades administrativas que en el desarrollo de estrategias pedagógicas novedosas, eficientes y acordes a las circunstancias. Lo que propondremos a continuación es que, dinámicas depurativas como la destrucción documental, pueden ser altamente provechosas para que las instituciones educativas puedan actuar en toda su capacidad y así construir un mejor mañana para todos.

Eficiencia interna, mayor rendimiento

Los diferentes documentos que se generan en el entorno de un colegio; exámenes, oficios, acatas, reportes, etc., normalmente son objeto de un resguardo innecesario, aun contando con el apoyo de las nuevas tecnologías informáticas. Y es que existen ciertos prejuicios o maneras de proceder que se han anquilosado en la perspectiva de los administrativos de las escuelas.

El dispendio de recursos humanos y económicos que se produce de lastres burocráticos como el mencionado, hacen que, paradójicamente, lo académico pase a segundo término en una institución educativa. La destrucción documental puede ser una estrategia capaz de encausar a una escuela en el sentido formativo que le corresponde, dedicando su atención en primera instancia hacia las tareas educativas y no a las administrativas.

Por una cultura de la depuración

Pero existe otra vía a través de la cual los procesos de destrucción documental pueden ser notablemente positivos para una institución educativa. Predicar con el ejemplo es equivalente a educar con el ejemplo. Al incorporar un servicio de destrucción documental a los mecanismos de gestión de con colegio, no solo mejoramos directamente las estructuras administrativas de dicho instituto, sino que además fomentamos entre los jóvenes una cultura axiológica, para determinar qué elementos son valiosos para un proyecto escolar, o incluso de vida y, por otra parte, una cultura del reciclaje y la protección del medio ambiente.

La responsabilidad que tienen las escuelas es muy grande y la formación que deben brindar a los jóvenes debe incluir asimismo todos esos valores que animan su institucionalidad. En este sentido, la depuración y posterior eliminación de los archivos documentales constituye una valiosa enseñanza para todos y debe ser cultivada como valor cívico primordial en nuestras sociedades.

 
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