La dialéctica empresarial: destruir para avanzar

por All-Safe / 21 de Octubre de 2009

Una de las acepciones más valiosas de término dialéctica se refiere a una teoría filosófica de los fenómenos en contraposición. La dialéctica es la vía en la que el mundo se pone en marcha. El alemán G.W.F. Hegel fue quien mejor desarrolló esta intuición paradigmática.

La dialectica empresarial: destruir para avanzar Hegel trata de responder a la interrogante de cómo es posible que un objeto cambie superficialmente, pero persista en su identidad. La respuesta que brinda el célebre pensador explica que la realidad se encuentra estructurada por medio de opuestos que situados en permanente contacto, entran en conflicto, se niegan y se afirman alternativamente provocando el movimiento de los objetos en su conjunto. Veamos de qué manera este planteamiento resulta de vital importancia para el mundo de las empresas y su dinámica incesante.

Vinculación contrapuesta

Cada empresa es como una visión del conjunto del mercado. Cada producto implica a todos los demás, justamente aquellos de los que intenta distinguirse. Es patente la competencia que se desarrolla entre todos ellos, el motor de sus proyectos y novedosos lanzamientos.

Este es el escenario para que se manifieste la singular dialéctica de los negocios. Para que el mercado evolucione es preciso que las compañías se nieguen unas a otras, puesto que solo de esta manera el entorno económico se llena de vida y las sociedades respiran. Pero los alcances de la dialéctica se manifiestan tanto horizontal como verticalmente como veremos a continuación.

Destruir para avanzar

Para que una empresa pueda integrarse en esa dinámica evolucionante encaminada hacia el progreso, es necesario que su propia existencia quede justificada por un movimiento interno que manifieste su potencial: para interactuar con las demás empresas una compañía debe actuar internamente con el fin de asegurar su propia continuidad.

La única manera en que una empresa puede negarse para afirmarse después, es a través de la depuración constante de sus archivos documentales, de la destrucción de aquellos lastres materiales que entorpecen el desarrollo posible, que pueda alcanzar.

La dialéctica empresarial solo puede acaecer cuando se destruye para avanzar. Sumar esfuerzos para sacar adelante una meta es noble, pero hacerlo valorando que fue lo positivo separando lo negativo para dejarlo atrás y dar un paso adelante es la mejor manera de crecer y mejorar. La dialéctica de Hegel trasladada a los negocios, nos dio como resultado la vitalidad de las sociedades y enfocada al interior de un proyecto, gracias a los procesos de destrucción documental, nos da la clave para lograr la continuidad y el crecimiento de toda empresa.

 
5232

Comentarios (No hay registros)
No existen comentarios para esta entrada

Agrega un comentario