Por una ecología interna

por All-Safe / 22 de Octubre de 2009

Cada vez se nota una mayor concienciación por la protección y la preservación del medio ambiente en la mayoría de los países del mundo. Este fenómeno discurre paralelo al fenómeno de la globalización, un proceso sociocultural que ha fomentado una toma de conciencia acerca de las necesidades vitales que nos ligan como humanos a todos los habitantes del globo, independientemente de nuestra cultura, nacionalidad, o tradiciones.

Por una ecologia interna Sin embargo, los esfuerzos parecen infructuosos, esta forma de pensar es quizá demasiado romántica o abstracta, puesto que la naturaleza en sus procesos esenciales sigue estando agobiada: los polos se derriten, los mares rebosan de polución y el clima se está alterando alarmantemente. ¿Cómo actuar ante esto? Deseamos bocetar una propuesta reflexiva, de acuerdo a la motivación que rige nuestra labor en All-Safe.

El mundo exterior

Posiblemente, el error que han cometido las diferentes tentativas contemporáneas de protección a la ecología estén ligadas a una visión dualista inconveniente de la relación de los seres humanos con el planeta. Más que modificar el modo en el que el mundo reacciona ante nuestras actividades, lo que debemos hacer es permitir que el mundo nos imbuya con la sabia armonía de sus procesos, para orientar los sistemas de desarrollo que hacen marchar a las sociedades actuales.

La ecología no está en el exterior, debemos adquirir la sensibilidad precisa para identificarla en nuestro propio interior, y luchar por ella justamente allí, de acuerdo al eco de sus propios mensajes, sus dinámicas renovadoras y fecundas.

Destrucción ecológica

Un ejemplo patente de cómo la naturaleza nos inspira las formas más propicias para protegerla, la tenemos en los procesos de destrucción documental. Es necesario tomar en cuenta que cada uno de los oficios, circulares, cartas y registros que se acumulan sin sentido en diversos lugares, y que equivalieron a la muerte y destrucción de gran cantidad de árboles, fueron herramientas mínimas para la viabilidad de ciertos procesos quizá indispensables para la vida en sociedad. Esto no puede dejar de realizarse.

Pero con las labores de destrucción responsable de estos archivos, y el reciclaje adecuado de los residuos resultantes, estamos emulando los ciclos depurativos que maneja la naturaleza, por ejemplo en el ciclo del agua, o en las estaciones del año. La ecología es externa e interna, y ambas deben ser preservadas, pero también atendidas en su sabia profundidad. El mundo y los humanos son una sola entidad, que nace y renace al ímpetu de sus propias ganas de ser y ser más.

 
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Comentarios (Un registro)

[...] deporte, que desde hace tiempo está potencializando al país. Y así, la creciente cultura de la protección ecológica que exhiben varias regiones españolas, forma parte también de ese positivo paradigma, que torna a [...]

 
 

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