La disputa por un buen lugar en los ámbitos comerciales, la férrea contienda por hacerse con la preferencia de los consumidores, paulatinamente va dejando indefensas a las pequeñas y medianas empresas.

La práctica de dirigir una empresa consiste en adaptar de manera metódica las formas de gestión, de mayor probada eficacia, a las circunstancias imperantes en el entorno.