Iniciar un proyecto de negocios no es algo sencillo. No es un asunto que se pueda llevar a cabo en el tiempo libre o durante los fines de semana.

No se puede aspirar a descubrir nuevos caminos si no se puede ver hacia donde se marcha actualmente. Y sin embargo, resulta vital un avance continuo en el dinámico entorno de los negocios. Es como una red de proyectos nacientes, entreverados con proyectos consolidados, influyendo mutuamente unos a otros como la relación que guardan los diferentes árboles de un bosque.