Una de las pocas y más importantes maneras en las que una pyme puede asegurar su subsistencia es obteniendo diversas fuentes de inversión.

Existen ciertas claves para lograr que una empresa llegue a ser extremadamente atractiva para los inversores. Este interés se traduciría en la inyección de fondos para el desarrollo interno del negocio: aumento de producción, la construcción de nuevas sedes, incremento de personal, etc. Es preciso tener en cuenta que esa captación de fondos resultará aun más difícil de lograr que los beneficios obtenidos directamente de los clientes externos, a través de la venta de los servicios o productos que se ofrecen en el mercado.