Todo proceso de aprendizaje implica una serie de ensayos, de tentativas, que inicialmente pueden acarrear fallos e imprecisiones. Pero son justamente tales desaciertos lo que vale la pena rescatarse de ese entrenamiento.

Para el norteamericano Robert MacNamara la clave para el éxito en las empresas se encuentra determinada por el control que se pueda tener sobre las diferentes circunstancias que estructuran la realidad.

La práctica de dirigir una empresa consiste en adaptar de manera metódica las formas de gestión, de mayor probada eficacia, a las circunstancias imperantes en el entorno.

El objetivo principal de los directivos y mandos medios de una organización empresarial debe de ser motivar el entusiasmo y un elevado rendimiento del personal a su cargo. Pero ¿Cómo lograrlo? La respuesta no es tan sencilla como parece. Hacer que las personas piensen de manera distinta es bastante complicado.

Cuando se requiere adoptar una resolución definitiva para el resultado de una gestión empresarial- que tal vez implique la trayectoria que tome esa misma entidad en un porvenir cercano-, sucede en muchas ocasiones que, debido a las dificultades derivadas de un almacenaje innecesario de documentación obsoleta, tal decisión simplemente, no puede tomarse, porque no se cuentan con las condiciones necesarias para poder efectuarla.

Cuando se requiere adoptar una resolución definitiva para el resultado de una gestión empresarial-que tal vez implique la trayectoria que tome esa misma entidad en un futuro cercano-, sucede en muchas ocasiones que, debido a las dificultades derivadas de un almacenaje innecesario de documentación obsoleta, tal decisión simplemente no puede tomarse, porque no se cuentan con las condiciones necesarias para poderse efectuar.