La protección de la confidencialidad, tan importante para la integridad moral de las personas, requiere de un esfuerzo constante y diversas estrategias especializadas para llevarse a cabo. Hoy más que nunca, la defensa de la secrecía de los datos personales se hace necesaria.

Son muchas las responsabilidades que debe asumir una empresa, entre ellas la de mantener la seguridad de sus documentos y la confidencialidad de sus datos, que a la larga pueden resultar las más importantes.