Generalmente, se tiene una visión demasiado rígida de las actividades empresariales. La sistematización de las labores de una entidad productiva implica un orden riguroso, una estructura de acciones a realizar que no puede alterarse a riesgo de estropear sin remedio todo el trabajo realizado hasta el momento.

De muchas y variadas maneras el pensamiento de Edmund Husserl ha demostrado su gran valía.