El éxito de una empresa depende de una conjunción de una serie de factores bien diversos.

Hoy en día, los alcances tecnológicos que se han alcanzado en diferentes áreas han elevado considerablemente la calidad de los productos y servicios comercializados.

A veces se tiende a observar el mundo de los negocios con un excesivo pragmatismo.

Todo tiene una razón de ser, o por lo menos debería de tenerlo. Esto es lo que comúnmente se cree. Sin embargo, en el ámbito de las empresas, ¿realmente es así? Vale la pena considerar un negocio y las condiciones que lo han concretado como si se trataran de dos fenómenos distintos.