Si bien es solo por medio de tentativas comunitarias cuando se deja sentir una modificación perceptible del medio ambiente, lo cierto es que todo parte de la acción individual. Sin esa toma de conciencia renovada, acerca del pacto tácito que nos une a todos los habitantes del planeta, es imposible que se pueda ejercer ningún tipo de alteración voluntaria del medio ambiente y, en el caso que nos interesa, depurarlo y mantenerlo sano de manera continua.