Las transacciones de negocios más importantes son las que se manejan con toda transparencia. Muchos son los beneficios por proceder de esa manera: se evitan conflictos, se ahorra tiempo y recursos, se genera confiabilidad y nuevos clientes, entre otras varias. No obstante no siempre es sencillo proceder de esta manera.

Podría pensarse que la mejor manera de organizar un espacio administrativo es acumulando todos los elementos posibles. Incorporar el mayor número de objetos, procurando no dejar nada excluido, podría ser una buena estrategia a corto plazo. Pero eventualmente llega el momento de las necesarias revisiones, cortes y auditorías.