Valorar el trabajo realizado

por All-Safe / 12 de Noviembre de 2009

La mejor manera de incrementar la productividad de una entidad administrativa o productiva es a través del reconocimiento interno del esfuerzo realizado. La conciencia colectiva de que las actividades desarrolladas alcanzan un buen fin, y no son el producto de un nudo burocrático que podría ser eliminado sin ninguna consecuencia directa, es altamente satisfactorio.

Valorar el trabajo realizado La motivación es capital para lograr unidad de miras y objetivos para la consecución de todo proyecto. Por esa razón, se deben implementar todo tipo de mecanismos que hagan patente para los colaboradores de una empresa que su trabajo ha sido tomado en cuenta y que ha de tomar el mejor cauce posible. Paradójicamente, la destrucción documental es uno de estos mecanismos, y no puede faltar en cualquier tentativa de estrategia de productividad, como veremos a continuación.

Navegar con sentido

El hecho de ver coronada una ardua labor motiva una forma de pensar muy diferente a la que se tomaría en cualquier otra circunstancia. Tomar conocimiento de haber logrado una meta, es como revivir de nuevo ciertos aspectos de tal acción, pero desde otros ángulos. Cuando desarrollamos un trabajo normalmente nos concentramos en aquellas dificultades que entraña nuestro proceder.

Pero posteriormente, al corroborar la valía del nuestros afanes, el saber que se ha dado un buen servicio, nos hace repasar todos los aspectos positivos que experimentamos al efectuar ese mismo logro. Y ese reconocimiento es una recompensa por sí misma, puesto que nos hace actuar, y de hecho vivir más y con más calidad, en un cauce de sentido pleno.

Destruir y valorar

Un requerimiento indispensable para el desarrollo de un proceso de destrucción documental es el de la determinación de lo indispensable. Pero lo más valioso no sólo es lo que perdura de esta determinación, lo dispensable también ha sido valorado, encierra un valor de por sí, y su eliminación es la evidencia de que ello.

Los archivos documentales que se eliminan en los procesos de destrucción responsable- como los que ponemos a su disposición en All-Safe para usted- son la consolidación de un trabajo bien realizado y valorado así.

Por el contrario, los fajos de documentación amontonada sin sentido alguno, dan una mala imagen, causan una pésima impresión a la clientela tanto interna como externa. Existen pocas cosas tan desmoralizantes para el colaborador de una empresa o institución de servicio público que el evidenciar ante los demás una ineficiencia o indiferencia laboral que no existe. La destrucción documental por el contrario, es la coronación de una labor valiosa y que ha cumplido cabalmente con las expectativas que de ella se tenían.

 
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